Lo lanzó OpenAI, la empresa que fundaron en 2015 Sam Altman, Greg Brockman, Ilya Sutskever y Elon Musk, entre otros. Nació en 2021 como un modelo que traducía instrucciones en lenguaje natural a código y volvió en 2025 convertido en agente, primero en la terminal en abril y en mayo ya en la nube, ejecutando tareas por su cuenta.
Le cuentas qué quieres conseguir en lenguaje natural y Codex lee tu repositorio, la carpeta donde vive el código del proyecto. Desde ahí edita los archivos que hagan falta, ejecuta las pruebas y te enseña los cambios para que los apruebes.
Ese ciclo funciona también dentro de la aplicación de escritorio de ChatGPT, que integra Codex desde julio de 2026, así que pasas del chat a una tarea de programación en la misma ventana.


























