OpenAI Codex y Antigravity son dos de las apuestas más fuertes para programar con inteligencia artificial, pero llegan desde ecosistemas distintos. Codex es el agente de programación de OpenAI que vive dentro de ChatGPT y en tu terminal, mientras que Antigravity es la herramienta agent-first de Google construida sobre Gemini.
Puede que OpenAI Codex sea una mejor opción si ya vienes trabajando en el ecosistema de OpenAI y quieres delegar tareas de código desde ChatGPT, tu IDE o GitHub. Antigravity te conviene más si buscas orquestar varios agentes autónomos en paralelo y prefieres una puerta de entrada gratuita.
Vamos a ver qué ofrece cada uno en profundidad para que decidas cuál encaja mejor con tu forma de trabajar.

OpenAI Codex es el agente de programación de OpenAI, pensado para delegarle tareas de código de principio a fin. Aparece en varios sitios a la vez, un CLI en tu terminal, una extensión para tu editor, un sandbox en la nube que ejecuta tareas en remoto y una revisión de pull requests.
Trabaja con el modelo GPT-5.6. Tú describes la tarea, él la resuelve y te devuelve el resultado listo para revisar.
Si ya usas ChatGPT, Codex viene incluido en tu plan, sin contratar otra herramienta aparte. Delegas una tarea desde el mismo sitio donde ya trabajas y la recoges cuando termina.
Codex integra GitHub, revisa pull requests si se lo pides con un comentario o si activas la revisión automática, y hasta se conecta con Slack. La IA no vive aislada, sino dentro del circuito donde ya ocurre tu trabajo de equipo.
Su sandbox en la nube corre trabajos de larga duración por su cuenta mientras tú haces otra cosa. Delegas una tarea pesada y sigue avanzando.
En 2026 pasó a un modelo de precios por tokens, contando entrada, salida y caché. Tu plan incluye una cuota, y lo que gastas por encima depende del tamaño de cada tarea, así que cuesta anticipar la factura. Según la propia OpenAI, un desarrollador gasta de media entre 100 y 200 USD al mes en uso real.
No es un producto paralelo, necesitas cuenta de ChatGPT, aunque el plan Free y el Go de 8 $ ya te dejan probarlo con límites bajos. Para trabajar en serio, tendrás que subir de tramo.
En el plan Plus tienes una cuota de tareas en la nube por ventana de tiempo, y si programas mucho te quedas corto antes de lo que crees, obligándote a saltar a un plan superior.

Antigravity es la herramienta de desarrollo agent-first de Google, construida sobre los modelos Gemini. Nació en noviembre de 2025 como editor con agentes y, tras su versión 2.0 en el I/O de 2026, es a la vez app de escritorio, CLI, SDK y una vía para empresas dentro de Google.
Su objetivo es que describas lo que quieres, los agentes lo planifiquen, ejecuten y prueben, y tú supervises todo desde un panel central.
Su Agent Manager, al que también llaman Mission Control, te deja lanzar y vigilar varios agentes a la vez, cada uno con su tarea, todo desde un panel pensado para eso. Es más parecido a dirigir un equipo que a escribir línea por línea.
Para uso individual se mantiene gratuito, con una cuota semanal limitada. Pruebas el enfoque agent-first sin pagar de inicio y solo subes de plan si necesitas más límite.
El propio agente abre un navegador, carga tu aplicación y comprueba que funciona antes de dar la tarea por terminada. Si algo falla, lo detecta y lo corrige en la misma tanda, muy útil en aplicaciones web.
Google no publica cuántos créditos incluye cada plan, así que cuesta saber de antemano cuánto vas a poder usar. El uso normal se cubre con la cuota de tu plan, y los créditos solo entran en juego si te la pasas, con precio público por token.
Puedes ver el desglose completo en nuestro análisis de precios de Antigravity. Cuesta calcular el gasto exacto del mes, y los límites del plan gratuito se han recortado varias veces.
Delegar en agentes autónomos es otra forma de trabajar. Al principio cuesta escribir buenas instrucciones y revisar lo que hacen, sobre todo si vienes de un editor tradicional.
Los planes de pago van ligados a las suscripciones de Google AI, y todo el uso corre sobre tu cuenta de Google. Si prefieres no atarte a un proveedor, tenlo presente.
Aquí tienes las dos herramientas frente a frente, en los aspectos que más pesan a la hora de elegir.

La respuesta depende de tu ecosistema y de cómo quieras trabajar con la IA. Si ya usas ChatGPT y GitHub a diario, Codex encaja de forma natural.
Delegas tareas desde donde ya trabajas, revisas pull requests cuando lo pides y aprovechas el sandbox en la nube para trabajos largos. Es una buena opción para equipos que valoran integrarlo en un circuito de desarrollo ya montado.
Antigravity es mejor si quieres experimentar con el enfoque agent-first y orquestar varios agentes en paralelo sin pagar de entrada. A cambio, te tocará acostumbrarte a delegar, aceptar que el gasto en créditos es menos transparente y depender por completo de tu cuenta de Google.
No hay un ganador único. Codex destaca en integración y delegación dentro del mundo OpenAI, y Antigravity gana en orquestación visual de agentes y en tener una entrada gratuita.
Prueba las dos con un proyecto pequeño y quédate con la que mejor se ajuste a tu forma de crear. Y si quieres aprender a programar con IA desde cero, échale un ojo a nuestro curso de introducción al Vibe Coding.