Make es la herramienta más potente y visual para automatizar tareas sin programar. Si solo eligieras una automatización para 2026, la sincronización bidireccional de datos entre apps sería la que más te ayudaría. Te ahorra tiempo, evita errores y mantiene todo siempre al día.
Descubre por qué es la más recomendada y qué otras automatizaciones pueden mejorar tu día a día.

Esta es una de las automatizaciones más útiles y repetidas en Make. Su valor está en mantener la misma información actualizada en varias herramientas sin trabajo manual. Es una automatización ideal para freelancers, startups o equipos en crecimiento, y suele ser de las primeras que se implementan porque el impacto se nota desde el primer día.
Evita tener datos duplicados, desactualizados o contradictorios entre herramientas. Por ejemplo, en lugar de actualizar un cliente en el CRM, luego en una hoja de cálculo y después en otra base de datos, Make se encarga de que cualquier cambio se refleje en todos los sistemas conectados automáticamente.
Si trabajas con varias herramientas a la vez y tu equipo toca los mismos datos en distintos sitios. Por ejemplo, puedes combinar CRM con Google Sheets, Airtable con una base de datos, o formularios con herramientas internas. Si alguna vez alguien ha dicho “ese dato no está actualizado”, esta automatización es para ti.
Suele utilizarse con Google Sheets, Airtable, Notion, HubSpot, Pipedrive, Salesforce, bases de datos, formularios y APIs externas. Make permite adaptar la sincronización a casi cualquier stack, incluso aunque no exista una integración directa.
Ahorra varias horas a la semana en actualizaciones manuales y reduce los errores humanos.
Medio. La lógica es sencilla, pero hay que pensar bien qué datos se sincronizan y en qué dirección. Una vez entendido el flujo, es una automatización muy estable y reutilizable.
Decide qué herramienta manda cuando hay cambios y evita bucles infinitos. Empieza con pocos campos, prueba y luego escala.
Las automatizaciones de marketing permiten hacer más con menos. En lugar de repetir tareas manuales, Make se encarga de que el contenido y las campañas fluyan solas.

Las secuencias de email personalizadas permiten enviar el mensaje correcto, a la persona correcta y en el momento adecuado, sin hacerlo manualmente. En lugar de campañas genéricas, Make te ayuda a crear emails que se adaptan al comportamiento y contexto de cada lead, de forma automática.
Evita enviar el mismo email a toda tu lista y perder oportunidades por falta de relevancia. Con esta automatización, cada contacto recibe contenidos alineados con lo que ha hecho o necesita, sin que tu equipo tenga que segmentar y enviar emails uno a uno.
Es ideal si tienes un funnel activo con leads entrando cada semana, ciclos de venta de varios días o semanas, o si notas que tus tasas de apertura y clic son bajas.
Puedes conectar una herramienta de email (Mailchimp, Brevo, ConvertKit) y un CRM (HubSpot, Pipedrive), utilizando Make como el cerebro que coordina toda la automatización.
Las secuencias personalizadas suelen duplicar o triplicar las conversiones frente a emails masivos. Además, liberan muchas horas de trabajo manual cada semana.
Fácil a medio. A nivel técnico es sencillo, sobre todo con Make. Lo importante es tener claro qué mensajes enviar y cuándo.
Usa poca personalización pero bien pensada, mide resultados desde el primer día y asegúrate de que los usuarios puedan salir de la secuencia si ya no les interesa.

Esta automatización te permite publicar un mismo contenido en todos tus canales sin ir uno por uno. Detecta cuando publicas algo nuevo (por ejemplo, en tu blog) y se encarga de adaptarlo y distribuirlo automáticamente en redes sociales, newsletter y tus otros canales.
Evita perder tiempo republicando el mismo contenido una y otra vez. Con esta automatización, todo lo que publicas llega a más audiencia.
Es una buena opción si publicas contenido con cierta regularidad y tienes varios canales activos, como blog, LinkedIn, X, newsletter, etc. Es ideal para creadores de contenido y startups donde una sola persona gestiona todo el marketing.
Conecta tu fuente de contenido (WordPress, Ghost, Notion o Substack) con herramientas de publicación como Buffer o Hootsuite, plataformas de email como Mailchimp o Brevo y Make como corazón de automatización.
Ahorra entre 8 y 15 horas semanales y multiplica el alcance del contenido sin crear nada nuevo. El mismo post empieza a trabajar para ti en varios canales a la vez.
Media. Publicar automáticamente es sencillo; lo importante es definir bien cómo se adapta el mensaje a cada canal para que no suene robótico.
Automatiza la publicación, pero no la conversación. Responde comentarios y mensajes de forma manual para construir tu marca y generar confianza.
Las automatizaciones en ventas te ayudan a no perder oportunidades por distracciones o falta de tiempo. Cada lead entra, se registra y recibe seguimiento automáticamente, sin depender de que alguien lo haga.
Además, permiten que el equipo comercial se centre en hablar con potenciales clientes. El CRM siempre está actualizado, los seguimientos llegan a tiempo y el pipeline avanza de forma mucho más predecible y eficiente.

El lead scoring es una de las automatizaciones más útiles en ventas porque te ayuda a saber quién está realmente listo para comprar y quién aún no, sin depender de intuiciones o revisiones manuales.
Evita que el equipo de ventas pierda tiempo persiguiendo leads fríos mientras otros, mucho más interesados, pasan desapercibidos.
Es ideal si recibes muchos leads cada mes y no todos tienen la misma calidad. Funciona especialmente bien en SaaS, servicios B2B, formaciones, webinars o cualquier negocio donde se cuente con leads listos para comprar.
Suele conectar tu CRM (HubSpot, Pipedrive, Salesforce), formularios o landings, tu herramienta de email marketing y Make, que se encarga de sumar o restar puntos según lo que haga cada lead.
Mejora las conversiones, reduce el ciclo de venta y ahorra muchas horas al equipo comercial.
Media. La parte técnica es sencilla, lo difícil es definir bien qué comportamientos indican interés real.
Empieza con señales simples (visitar precios, pedir demo, abrir emails clave) y ajusta con el tiempo según lo que realmente convierte. Un sistema simple bien afinado vale más que uno complejo que nadie entiende.

El seguimiento es la diferencia entre cerrar una venta o perderla. Esta automatización se asegura de que ningún prospecto se quede sin atención, creando recordatorios automáticos para cada etapa del pipeline.
Evita perder ventas por olvido. Cada propuesta, demo o contacto tiene un recordatorio automático para hacer seguimiento, manteniendo la consistencia y evitando oportunidades perdidas.
Ideal para equipos de ventas con múltiples oportunidades abiertas o ciclos largos. Es ideal para B2B, startups, agencias o cualquier negocio donde el contacto constante marca la diferencia.
Conecta tu CRM (HubSpot, Salesforce, Pipedrive), Slack o email para alertas, calendario para ver la disponibilidad, y Make o Zapier para la lógica de recordatorios.
Aumenta hasta 30% la tasa de cierre, acorta ciclos de venta y reduce tiempo administrativo.
Fácil. Configurar recordatorios por tipo de actividad es visual y rápido, especialmente usando Make para combinar CRM, alertas y plantillas de email.
Usa plantillas de seguimiento para ahorrar tiempo y asegúrate de integrarlo con el calendario.
Las automatizaciones de productividad interna hacen que la información fluya sola, que los equipos estén alineados y que los procesos funcionen sin fricción. Son útiles en startups y equipos pequeños, donde automatizar bien marca la diferencia entre ir siempre apagando fuegos o poder escalar.

En cualquier equipo hay solicitudes constantes, como las vacaciones, los gastos, accesos a herramientas o cambios internos. El problema es que casi siempre se gestionan por email o mensajes sueltos, y ahí es donde todo se ralentiza.
Esta automatización centraliza las solicitudes en un único flujo y se encarga de enviarlas automáticamente a la persona correcta para su aprobación, con notificaciones claras y seguimiento del estado.
Evita solicitudes perdidas, aprobaciones olvidadas y procesos eternos. Todo queda registrado, cada persona sabe en qué punto está su petición y las decisiones se toman más rápido.
Ideal cuando el equipo empieza a crecer y ya no es viable gestionar aprobaciones manualmente.
Conecta formularios (Google Forms o Typeform), Slack para aprobar con un clic, una base de datos simple como Google Sheets o Airtable, y Make como cerebro que coordina todo.
Reduce los tiempos de aprobación hasta un 70%, ahorra varias horas semanales a managers y elimina fricción interna. Menos emails, menos confusión y más claridad para todos.
Fácil. La lógica es sencilla y Make lo hace muy visual.
Define reglas claras desde el inicio. Cuanto más claras sean, mejor funcionará la automatización y menos excepciones tendrás que gestionar.

En cualquier empresa, hay situaciones urgentes que necesitan actuar lo antes posible, como la cancelación de un pedido grande por parte de un cliente, la caída del sistema de facturación o un cambio accidental de los precios en la plataforma de ventas.
Si te enteras tarde, el daño ya está hecho. Esta automatización detecta esos eventos en el momento exacto en que ocurren y avisa automáticamente a la persona adecuada.
Evita enterarte de los problemas cuando ya es demasiado tarde. En lugar de descubrir errores, cancelaciones o cambios importantes horas (o días) después, el equipo recibe un aviso y puede actuar a tiempo.
Úsala en casos que requieran una reacción rápida, por ejemplo, si un cliente cancela una compra, hay una caída en el sistema de inventario, se actualizan datos de clientes en el CRM sin previo aviso o necesitas aprobar con urgencia un documento compartido.
Suele conectar Slack para avisos en tiempo real, email para notificaciones formales, CRMs, herramientas internas o sistemas propios mediante webhooks, todo teniendo a Make como el centro de operaciones.
Reduce el tiempo de respuesta de horas a minutos.
Fácil a medio. Crear alertas básicas es muy sencillo. Solo se complica si quieres reglas más avanzadas o evitar alertas duplicadas.
Menos es más. Define solo alertas realmente importantes y envíalas al canal correcto.
Automatizar es mucho más que conectar herramientas, se trata de hacer tu día a día más fácil y que todo funcione sin complicaciones, incluso cuando el equipo crece o cambian las personas.
Aquí tienes algunos consejos prácticos para que tus automatizaciones sean realmente útiles y sencillas de mantener.
Antes de lanzarte a crear, piensa en esas tareas repetitivas que te gustaría olvidar. Identifica qué haces a mano y te gustaría que ocurriera solo. Cuando tienes claro el objetivo, todo el proceso es mucho más sencillo y motivador.
No busques la automatización perfecta a la primera. Empieza por lo básico, resuelve el caso más frecuente y, cuando lo tengas funcionando, añade mejoras poco a poco. Así verás resultados rápidos y ganarás confianza.
A veces las herramientas fallan o los datos no llegan como esperas, y no pasa nada. Lo importante es que puedas detectar rápido si algo no sale como querías y corregirlo sin estrés.
Si alguna vez algo no funciona, te vendrá genial saber qué ha pasado. Apunta lo básico en una hoja de cálculo: así podrás revisar y aprender para la próxima vez, sin complicaciones.
Como has podido ver, con Make puedes crear automatizaciones que conectan tus apps y eliminan tareas manuales, haciendo que los procesos funcionen solos. Es útil para marketing, ventas, operaciones o productividad interna, y se adapta a casi cualquier negocio.
Cada automatización suma. Aunque empieces con un proceso pequeño, el tiempo que ahorras y la reducción de errores marcan la diferencia. Si quieres probarlo, únete a nuestro curso gratuito de automatizaciones y aprende a crear tu primera automatización con Make desde cero.