La automatización de tareas sin código se ha vuelto clave para ahorrar tiempo y reducir errores en cualquier negocio digital. En este contexto, Make y Zapier destacan como dos de las herramientas más populares para crear flujos de trabajo eficientes sin programar.
Aunque ambas permiten conectar aplicaciones y automatizar procesos, están pensadas para perfiles y necesidades distintas. Quédate hasta el final para conocer una comparativa detallada y decidir cuál encaja mejor con tu forma de trabajar.

Make es una plataforma de automatización visual pensada para que puedas conectar más de 1.500 aplicaciones y diseñar flujos de trabajo complejos usando módulos, lógica condicional y mucho control, todo sin necesidad de programar.
Con su editor visual por módulos, puedes ver y entender cada paso del flujo. Así, crear automatizaciones complejas se vuelve simple y transparente.
Tienes el control total. Puedes ajustar cada escenario al detalle: lógica, datos y el comportamiento de tus automatizaciones, todo a tu manera.
Su modelo de pago por operaciones resulta muy conveniente si gestionas flujos complejos o necesitas muchas acciones. Pagas solo por lo que usas.
Tantas opciones abren muchas puertas, pero también exigen dedicar tiempo al principio para entender cómo funciona y aprovecharlo al máximo.
Aunque puedes conectar casi cualquier API, el número de apps nativas es menor que en Zapier. A veces necesitarás configurar un poco más.
Si solo buscas automatizaciones básicas, Make puede ser demasiado potente y la configuración podría llevarte más tiempo del esperado.

Zapier es una plataforma de automatización pensada para conectar más de 3.000 aplicaciones y crear flujos simples, conocidos como Zaps. Es ideal si buscas automatizar tareas repetitivas de manera rápida y sin complicaciones.
Su interfaz guiada te permite crear automatizaciones en minutos, incluso si nunca has usado herramientas no-code.
Con más de 3.000 apps compatibles, es perfecto si trabajas con herramientas populares y quieres conectar todo rápido.
Zapier brilla en automatizaciones lineales: cuando pasa algo, ocurre una acción. Simple y directo.
Si tus automatizaciones y tareas crecen, el coste mensual puede aumentar y dejar de ser tan conveniente.
Aunque tiene funciones como Paths para crear rutas según condiciones, la lógica condicional es menos visual y menos intuitiva que en Make.
Las opciones para transformar y manejar datos de forma avanzada son más básicas en comparación con otras plataformas.
Aquí tienes una tabla comparativa donde verás, de un vistazo, las diferencias principales entre ambas.

La decisión entre Make y Zapier depende de lo que necesites y cómo trabajes, más que de cuál es “mejor” en general.
La elección entre Make y Zapier depende de cuánta flexibilidad y control quieras en tus automatizaciones. Si buscas rapidez y flujos sencillos, Zapier es perfecto. Si necesitas crear procesos más complejos o quieres escalar tus automatizaciones, Make te da más posibilidades.
Si quieres profundizar en automatización y aprender a diseñar flujos más eficientes, empieza por nuestro curso de introducción a las automatizaciones.