El testing en FlutterFlow te ayuda a detectar fallos rápido sin tocar código. La herramienta tiene varios modos de prueba: Preview, Test Mode, Run Mode y Local Run. Los cuales necesitarás para probar formularios, integración de datos y rendimiento en diferentes dispositivos.
Un buen testing hace que tu app se lance al mercado de forma profesional y sin errores, ayudando a crear una buena experiencia para los usuarios y ahorrándote futuros problemas. Detectar estos antes de publicar es mucho más fácil y económico que corregirlos después.
Vamos a revisar los distintos modos de testing de FlutterFlow, detectar y corregir los errores más comunes y preparar tu app para que esté lista para producción.
Lo ideal es combinar métodos manuales donde interactúas con la app, con métodos más técnicos que verifican comportamientos automáticamente.
Así podrás detectar problemas visuales, errores de lógica, fallos en integración de datos o problemas en dispositivos, asegurando que tu app funcione correctamente y no tenga errores típico como un formulario que no guarda datos.
Cuando ya tienes tu proyecto montado, es momento de empezar la fase de validación. El Preview Mode es la primera parada en el testing. Te permite ver y probar tu app directamente desde el editor, sin compilar ni usar datos reales. Yendo a vista previa, podrás interactuar con botones, formularios y navegar por la app.
Este modo es ideal para revisar rápidamente que el diseño se vea bien en distintos tamaños de pantalla, que los elementos estén alineados, los colores sean correctos y los textos legibles. Piensa en Preview como un “primer vistazo” a tu app con el que detectar problemas visuales y errores evidentes de interfaz.
El Test Mode te permite probar tu app en el navegador, viendo cambios casi al instante gracias al Hot Reload. Es decir, puedes guardar los cambios y la app se actualizará automáticamente sin tener que volver a ejecutar desde cero ni repetir pasos como hacer login. Solo debes hacer clic en el ícono de Test y tu app se abrirá en una nueva ventana lista para interactuar. Siendo ideal para validar flujos de usuario, navegación entre pantallas, formularios y lógica condicional.
Usa este modo varias veces al día durante el desarrollo para iterar rápido, pero no lo tomes como la validación final. Una vez que todo funcione aquí, pasa a Run Mode para probar con datos reales y en condiciones más cercanas a producción.
Run Mode ejecuta tu app con datos reales desde tu Back-end (Supabase/Firebase), ofreciendo un entorno de testing cercano a producción. Accede desde el dropdown junto a Test Mode o presionando Cmd/Ctrl + E. A diferencia de Test Mode, Run Mode no incluye Hot Reload y cada cambio requiere recompilar, pero te permite probar integraciones reales, lógica compleja y funciones que no están disponibles en el editor.
Este modo de test es ideal para comprobar integraciones con el Back-end, como creación, actualización y lectura de datos, autenticación de usuarios, filtros, búsquedas, paginación y sincronización en tiempo real. También permite probar casos límite, como duplicados, desconexiones de internet o modificaciones concurrentes de datos.
Con Local Run pruebas tu app en emuladores o dispositivos físicos ejecutando el código nativo. Necesitas la FlutterFlow Desktop App y un dispositivo conectado. Este modo te permite validar funcionalidades que Preview o Test Mode no pueden, como cámara, GPS, notificaciones push, sensores (acelerómetro, giroscopio) y rendimiento del dispositivo.
Para usarlo, conecta un dispositivo Android vía USB, habilita Developer Mode y USB Debugging, luego selecciona el dispositivo en Local Run. En iOS, el proceso se hace mediante Xcode siguiendo la documentación de FlutterFlow. Aquí puedes descubrir problemas que no se ven en la web como crashes en dispositivos antiguos, rendimiento lento, consumo de batería excesivo o problemas al usar la app offline.
Los formularios son uno de los principales puntos donde las apps suelen fallar. En FlutterFlow, cada Form widget agrupa tus campos de entrada y te permite aplicar validaciones básicas, como comprobar que un email tiene el formato correcto, que una contraseña cumple la longitud mínima, que un campo obligatorio no queda vacío o que un valor numérico sea realmente un número.
Durante el proceso de testing, pon datos incorrectos a propósito como emails mal escritos, campos vacíos, texto donde debería ir un número. Mira que los mensajes de error sean claros y útiles para el usuario, no genéricos como “Validación falló”. También configura reglas en Supabase/Firebase para que cada usuario solo pueda modificar su propia información y que la base de datos bloquee valores incorrectos.
Antes de lanzar tu app, haz una última ronda de testing lo más parecida posible a la experiencia real del usuario. Instálala en varios dispositivos y pide a otras personas que la usen sin explicaciones. Observa si entienden cómo navegar, si algo les resulta confuso o si encuentran errores que tú ya no notas.
Revisa los pequeños detalles para que todo fluya bien, como los iconos bien colocados, textos fáciles de leer, mensajes de error claros y tiempos de carga que no desesperen. Después asegúrate de que tu app está preparada para subirla a las tiendas de Android e iOS con permisos al día, enlaces que funcionan y dependencias actualizadas. Si todo se ve y funciona como esperabas, ya puedes publicarla sin miedo.
Hacer testing en FlutterFlow es lo que convierte una app que funciona en una app sólida y lista para producción. Seguir un proceso ordenado, desde la vista previa hasta las pruebas en dispositivos reales, te ayuda a detectar errores antes de que lleguen a tus usuarios y lanzar con tranquilidad. El tiempo que dediques a probar tu app se traduce en menos incidencias, mejores reseñas y una experiencia más fluida.
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