Para montar un portfolio en Webflow, la plantilla de referencia es Landon, una base limpia y minimalista que deja todo el protagonismo a tu trabajo, porque funciona para casi cualquier perfil creativo y se publica en una tarde. La elección final, eso sí, depende del tipo de trabajo que muestres, el estilo visual que busques y el presupuesto que manejes.
Algunas de las que verás aquí son gratuitas y otras de pago, las hay claras y oscuras, y pensadas tanto para freelancers como para estudios. Sigue leyendo para compararlas y quedarte con la que mejor le va a tu portfolio.

Se mantiene en segundo plano para que tus proyectos manden, con fondo claro, mucho espacio en blanco y una paleta sobria, de modo que la vista va directa a las imágenes. Es la estructura de portfolio más clásica de la lista, esa que cualquier cliente sabe recorrer sin pensar.
Le encaja sobre todo a diseñadores de producto, perfiles de UX y creativos que quieren un sitio profesional sin florituras. Vienen resueltas las páginas que necesitas de salida, una home con la grid de proyectos, una plantilla de caso de estudio y las páginas de contacto y sobre ti.
Los proyectos se gestionan con el CMS, así que añadir o editar trabajos no te obliga a tocar el diseño, una lógica que el recorrido para crear tu primera web con Webflow explica desde cero. En móvil se ve perfecta, justo donde la mayoría de clientes abre un portfolio.
Cuesta un pago único de 49 dólares, sin suscripción, y la descargas con licencia para un solo sitio desde la web de la plantilla.
Aquí tienes opciones para todos los casos, desde quien busca fondo oscuro y estética expresiva hasta quien solo quiere publicar gratis, y son un buen complemento a nuestra selección de plantillas de Webflow por tipo de proyecto.

Es el punto de partida ideal si quieres tu portfolio online sin gastar nada. Minimalista y moderna, con una grid sencilla que va al grano y deja tus proyectos en primer plano.
Le viene de fábula a freelancers y diseñadores que arrancan, o a quien quiere validar su portfolio antes de invertir en algo más completo. Trae las páginas básicas resueltas, home, listado de trabajos, página de proyecto y contacto.
El CMS viene conectado, así que sumas o reordenas proyectos desde un panel sin pelearte con el diseño. Al ser gratuita y tan básica, te sirve para salir a la web ya y migrar a algo más completo cuando tu porfolio crezca.
Es una cloneable gratuita de Pawel Gola. La clonas a tu cuenta desde su página en Webflow y, según su descripción actual, la licencia cubre proyectos ilimitados.

Apuesta por el fondo oscuro y una tipografía juguetona que le dan un aire creativo y desenfadado, más cerca de un portfolio con personalidad que de una web de agencia formal. Trae varias interacciones de scroll que hacen que recorrerla se sienta viva.
Le encaja a creativos y pequeños estudios que quieren algo con carácter sin pagar por ello, sobre todo si tu trabajo gana sobre fondo negro. Incluye tres variantes de home entre las que elegir, con cambios menores entre ellas.
El CMS gestiona los proyectos y la plantilla viene lista para tablet y móvil, de modo que actualizar el portfolio es cuestión de añadir trabajos desde el panel.
No cuesta nada, es una cloneable de Ty Hughey con CMS incluido. La añades a tu cuenta clonándola desde la web del autor.

Sobre un lienzo negro, una grid limpia y las imágenes a pantalla completa, sin márgenes, hacen que cada proyecto gane fuerza sin que añadas dirección de arte extra. Es más contenida que las opciones teatrales y más estructurada que un simple one-page.
Pensada para diseñadores de agencia y perfiles de UX que manejan casos de estudio largos y quieren espacio para contarlos. La estructura es multipágina, con una página de listado y una página por cada trabajo, así que un proyecto complejo no se queda apretado.
El CMS gestiona los proyectos y las interacciones de scroll van suaves. Funciona igual de bien para un equipo que para alguien que trabaja en solitario pero quiere parecer estudio.
La descargas desde su web, con licencia para un solo sitio y un pago único de 49 dólares.

Es la más minimalista de las oscuras, de alto contraste y con un layout donde cada elemento se gana su sitio. Donde Awake tiene cierta calidez, aquí todo es más frío y reservado, con una tipografía de peso variable que se mantiene nítida en cualquier tamaño.
Sobre fondo negro brilla el trabajo de diseñadores de marca y visuales. No tiene blog ni extras, solo trabajo bien presentado en una estructura multipágina para casos de estudio.
El CMS se encarga de los proyectos sin que necesites desarrollo a medida, y el comportamiento en móvil ya viene resuelto. No la elijas si publicas artículos junto al portfolio, porque para eso no está pensada.
Son 49 dólares en un único pago, con licencia para un solo sitio, y la tienes en el marketplace de Webflow.

Resuelve un problema muy concreto, tener portfolio y blog en el mismo sitio sin montar dos webs. De las plantillas de esta selección, es la única que trae un blog completo de serie, gestionado desde el mismo editor, sin integraciones de terceros ni parches en el CMS. La estética es limpia y editorial, con mucho aire y una jerarquía tipográfica marcada.
Le encaja a diseñadores que también escriben, ya sean autores de casos de estudio, perfiles que publican artículos de opinión o cualquiera que quiera dar a su escritura el mismo peso visual que a sus proyectos. El layout es multipágina, con una página de blog, una página de artículo y las páginas de proyecto habituales.
El CMS gestiona tanto los proyectos como los posts desde el mismo panel, así que actualizar el portfolio o publicar un artículo no te obliga a tocar el diseño, y puedes incluso automatizar la publicación con la API de Webflow CMS. Todo se ve bien en móvil.
La descargas desde su web por 49 dólares de pago único, con licencia para un solo sitio.

Entre la retícula irregular, la tipografía expresiva y su estructura editorial, es la plantilla con más carácter de toda la lista. El portfolio parece un reportaje de revista en lugar de un directorio de proyectos, y sirve igual como portfolio personal o como web de un pequeño estudio creativo.
Va dirigida a directores creativos, diseñadores de marca y estudios que quieren un portfolio con punto de vista. Es multipágina, con una página de listado y una página por cada trabajo, e incluye CMS para proyectos y casos de estudio.
Las transiciones de página van suaves y todo está optimizado para móvil. El único peaje es que un layout tan marcado pide más tiempo de personalización, así que cuenta con dedicarle un día entero de montaje en vez de una tarde.
La consigues en la web de la plantilla por un único pago de 49 dólares, con licencia para un solo sitio.

Es la de colores más vivos y fondos claros de la lista, segura de sí misma y nada tímida. Apuesta por una paleta potente y una retícula desenfadada.
Le encaja a ilustradores, diseñadores de marca y creativos visuales que quieren que el portfolio refleje su personalidad, no solo sus proyectos. Al ser one-page reúne trabajo, biografía y contacto en un único scroll, con navegación rápida.
El CMS viene conectado para gestionar los trabajos desde el panel, con animaciones de scroll y de entrada ya resueltas, y todo optimizado para móvil.
Cuesta 34 dólares en un solo pago, con licencia para un sitio, y se descarga desde su página oficial.

Accent parte de un layout minimalista y le suma un color de acento, pastel o vivo, que le da personalidad sin volverse ruidosa. Se queda a medio camino entre un one-page minimalista y un portfolio multipágina completo.
Va bien para diseñadores que quieren algo sencillo con carácter visual y montaje rápido, sobre todo si están más al principio de su carrera y tienen una selección de trabajo acotada. Es one-page con opción multipágina, así que se adapta a un portfolio pequeño o a uno algo más amplio.
Lleva CMS para los proyectos, interacciones de scroll suaves y está optimizada para móvil. Como contrapartida, la profundidad de sus componentes es algo más justa que la de las plantillas de 49 dólares, algo lógico por el precio.
Cuesta 29 dólares de pago único y la consigues, con licencia para un solo sitio, en la web del autor.

Gira en torno a fotos a pantalla completa, con efectos de parallax y hover que dan vida al trabajo sin recargar la página. Su diseño es limpio y minimalista sobre fondo claro, pensado para que tus imágenes ocupen el centro.
Va dirigida a perfiles individuales y visuales, fotógrafos, diseñadores de marca, ilustradores o cualquier creativo que quiera enseñar su trabajo de forma elegante. Es versátil y fácil de adaptar a distintos tipos de proyecto.
Incluye un CMS sencillo para los proyectos, de modo que gestionar y actualizar el portfolio se hace desde un panel cómodo, y las animaciones de scroll vienen ya resueltas.
Gratis y con CMS, es una cloneable de Zoya Aqib que clonas a tu cuenta desde su página en Webflow.
Esta es la comparativa rápida de las 10 plantillas, con el perfil al que encaja, el tipo y su precio.

No existe una mejor plantilla en términos absolutos, existe la que encaja con tu portfolio. La que le va de maravilla a un fotógrafo puede quedarle grande a un diseñador de producto que solo quiere enseñar cuatro casos. Estos son los criterios que más pesan en la decisión.
Si tu fuerte es visual, fotografía, ilustración o diseño de marca, te interesan plantillas con imágenes a pantalla completa y fondos que realcen el color, como Darkfolio o Noa. Si lo tuyo son productos digitales o UX, donde pesa más la narrativa del caso de estudio, encajan mejor estructuras sobrias y multipágina como Landon o Awake. Como todas funcionan sobre Webflow, cambiar de una a otra es más cuestión de estilo que de aprendizaje.
Una sola página comprime trabajo, biografía y contacto en un único scroll, se monta rápido y se mantiene sola, y si tienes entre cuatro y seis proyectos, un one-page como Noa o Accent te sobra. Cuando escribes casos de estudio largos y necesitas páginas de proyecto con espacio para respirar, las multipágina como Landon, Awake o Someday te van a rendir más.
La plantilla tiene que acompañar el trabajo, no taparlo, así que si el tuyo ya es muy expresivo, una base sobria como Landon lo deja respirar. Si en cambio quieres que el portfolio transmita personalidad desde el primer scroll, una opción con carácter como Someday o Noa refuerza tu marca. El equilibrio está en que se note la voz sin tapar el trabajo.
Si publicar artículos forma parte de cómo te das a conocer, te ahorras muchos quebraderos eligiendo una plantilla con blog ya integrado. De las plantillas que hemos seleccionado, Lucide es la que lo trae de serie, con portfolio y blog gestionados desde el mismo editor, mientras que el resto se centran solo en el portfolio y, aunque casi cualquiera admite añadir un blog con el CMS, eso suele pedir trabajo extra de montaje.
Si quieres gasto cero, Solveig, Canvas o Harley te dejan publicar sin pagar nada, y en el rango más económico tienes opciones sólidas como Accent o Noa para empezar. Las de 49 dólares, como Landon, Awake o Lucide, suman más profundidad de componentes y prestaciones, algo que se nota cuando vas a vivir un tiempo en esa web.
Landon es la apuesta más segura si quieres acertar sin complicarte. Aun así, la mejor plantilla es la que cuadra con tu tipo de trabajo, tu estilo y tu presupuesto, así que quédate con la que más se parezca a lo que quieres transmitir.
Cuando al mirar estas plantillas notes que aún te falta soltura con la herramienta, lo mejor es aprender a manejarla desde cero con nuestro curso gratuito para crear tu primera web con Webflow, para que personalizar cualquiera de ellas deje de darte respeto.